Saturday, March 18, 2006

Poemas del libro PUNTO ROJO, de Mariano Shifman, (Primer Premio Poesía XI Certamen Nacional de Poesía) Editorial de los Cuatro Vientos, Buenos Aires, año 2005.


PUNTO ROJO

Soy el amo de la torre: ecos y pústulas
del pasado no me alcanzan.
Insensible a palabras y a delirios,
ríos y turbas se pierden entre semejanzas.

¿Qué será de los sabores,
de las porfiadas costumbres,
de la maldad de los niños,
de lo que no es posible decir?

Aquí se está muy bien; inmolo proyectos al atardecer
con la soberbia de un menesteroso, froto mis manos
contras las piedras -mi pacífico alimento-
y me siento a esperar.

CASANDRA NO MIENTE

Hacia ti
cabalgará el presente
y tras él
no habrá otro obsequio.

DAR/WIN

Y si naces maripos en Birmingham
-la terca vida impone sus reglas-
Todo se reduce a adaptarse
o morir;

negras deberán ser tus horas
para la ilusión de la hora nueva.

El fósil árbol que te ampare,
el hollín en que te conviertas

tendrán el color de un cielo
que espera

CULTIVA SILESIUS

La piel del absoluto es dura cáscara
mis dedos cuentan las heridas

en la rosa del dolor
no hay lugar para otros pétalos.

Mis yemas han sentido los rigores
de las arduas espinas
del sin porqué.

SACERDOTISA EN UGARIT

La condición es siempre poder amarte
que te recrees a diario con la intensa calma
de la flor
Majestuosa te abras
y te cierres
morosamente te cierres en el laberinto ineludible
que tus fieles traman para ti.

El ocaso y el albor te determinan
entre simétricas penumbras que buscan confundirte.

Me han dicho que rehúsas las clementes aguas del olvido,
bálsamo de los más endebles

Tú sabes que antes de las palabras
antes de todo principio
mucho antes

te han sido destinados un cuerpo
y una misión.

PESSOA PERSIGUE SU VERDADERO NOMBRE

A ti, a ti que en un solo barro engendras
la obediente silla de ruedas truncas
para el hijo de tu minuto fatal
y las tremendas manos obstinadas
en la aventura de calzarte nueva máscara
y los fortiuitos dictámenes de los naufragios
y las piedras preciosas del que ha herido
y cada una de tus ominosas zancadillas
y cada una de mis ominosas caídas

A ti, a ti astilladamente inquiero
escribiéndote sin correcciones

escrupuloso aprendiz.

PEDAGOGÍA

Cría cuervos; despeja los promontorios
y creyendo como el que no sabe, mira:
la luz del viento pulirá tus ojos
-viento es lo que no somos-
y oye:
a tus crías las alumbrará
el venerable reflejo de lo que ha sido.

Y te dejarán en paz.

EL FRANCO TONO DE UN CABALLERO

Busco una boca que sepa sonreír
en Sí mayor; no decarto simuladoras
de alto vuelo.

A mis horas sólo
quiero recorrer atmósferas soleadas...

busco que me busquen, flor de loto
en medio del lodazal.

Tengo para ofrecer metálico ardor
brillos que no se oxidan con el agua por correr

Y un puente de platino tendido a tus pies.

CUANDO INSIPIRA CHET BAKER

El castillo erigido contra el viento cae
y justifica su ser por sus sombras

El llanto solo del huérfano roe
el aliento tentado la noche inicial

Late la promesa del terciopelo,
ya resignada a saberse olvido

Persiste la tibia piedad de la niebla,
mueren tus pétalos sin que los veas

Las lentas sombras que ha sembrado el tiempo
cubrirán los dolores florecidos.

ÚLTIMA CITA

Tus palabras se extienden, abren atajos
me envuelven con lentos ardides,
secretan nubes hostiles
malgastando llanto
apagando el amor.

SUBTERRÁNEO

Una mínima tregua, acometer
el cansancio sobre el último asiento.
Aun el túnel simula ser chance
para tanta mirada privada de luz.
Hasta aquí, la suma de los hechos reunidos
en tren de seguir
no vale un cospel.
Y la serpiente que sigue reptando
indiferente al sopor de los iguales.

Habrá que cargar todas las postergaciones
al hombro, según parece,
y atrasar la hora de levantarse hasta
la próxima ocasión.